Sinfonía adolescente: Cómo se sueña en Yucatán


Por Raúl Gasque (@RaulGasque)

Sinfonía adolescente es una atmosfera onírica que te envuelve como un remolino, el tratamiento se desarrolla en varios dialectos en los que la semiótica se entrelaza como un caracol tierno. La obra producida por Mario Galván Reyes y escrita y dirigida por Carlos Hoyos y Marytere Narvarte es una pieza que se desenvuelve bajo los susurros inconscientes de Fellini y Einsestein, pero con una batuta tan personal e íntima que solo pudo haber nacido en los pensamientos de los que la hicieron realidad.

La primera vez que escuché de esta obra fue por medio de Carlos Hoyos quien, con los ojos prendidos como antorchas, me hablaba de un proyecto que tenía que sacarse de la cabeza, “un paradigma de códigos que deberían de regirse bajo el ritmo caótico de un sonido”. En ese momento no me quedó claro de qué se trataba pero al ver la cara de Santo de Caravaggio perturbado de Hoyos y la perseverancia, liderazgo y creatividad de Mario Galván, confirmé que si lo sacaban adelante iba a ser una pieza muy memorable. Y así fue; pasaron los años y por cosas del destino coincidí con su estreno en Mérida, la sala estaba llena, la energía habitaba el Teatro que lleva el nombre de Murmurante, en el que en un ambiente festivo y abarrotado iba a ser exhibida, apenas abrieron el telón y comenzaron a proyectar el idioma de luz comencé a admirar lo que este grupo denominado productora Ananda había logrado, toda una Odisea de lo que sentimos los yucatecos cuando vivimos en la ciudad del aliento de los flamboyanes, las voces y los personajes se entrelazan, la Chichí (abuelita) regaña a un niño que se remite a una infancia perdida con su voz bajita, afable y tierna la cual se mezcla con la de un hampón que podría ser un asqueroso agiotista, de esos que merodean en la ciudad como ratas, en paralelo vemos cómo una “ciudad maya” abandonada reposa bajo una serie de representaciones metafóricas de la eterna conquista que retiembla en el subsuelo del Mayab. El calor aparece, como siempre húmedo, sensual y penetrante, la cámara tiene vida y recorre varios rincones de la ciudad, las calles del centro son retratadas bajo un ritmo que después se desenmascara con el danzón de la gente, diferente al de Veracruz. Sí, en Yucatán el ritmo se lleva como lo han retratado en Sinfonía Adolescente, con melancolía y nostalgia, al paso de las piedras de Kukulkan, como si uno estuviera inmerso en un sueño agridulce, ligeramente triste, ligeramente feliz, listo para desembarcarnos en un paraje donde un personaje que se devela como nuestra psique se planta ante nosotros para hablar sobre esas dudas existenciales que nos invaden en la península rodeada de paredes, ahí comenzamos entre miles de relojes a contemplar el ocaso de las ideologías perecederas.

Todo es habitado por un blanco y negro que devela bien el sentimiento que rodea el material audiovisual, la gente baila sola en la calle, la filosofía de Jung se entrelaza con la idiosincrasia de Picheta, emergen los recuerdos de la Belle Époque cubierta de Henequén y oropel de Dandi occidental, acto seguido la sensación monocromática desaparece y se presenta el color como una marcha en la que una nueva ola de gente comienza a tocar instrumentos imaginativos y físicos como si quisieran levantar vuelo.

Pero después de este revuelo de ideas y de emociones volcadas al texto me pregunto: ¿por qué es importante Sinfonía Adolescente? Es importante porque representa una revolución de ideas en una tierra que lo necesita; significa una esperanza de los que vemos las cosas de manera diferente. Sinfonía es un esfuerzo colectivo que nos presenta un camino de lo más profundo que habita en nuestros avatares neurológicos, los cuales se erigen en un impecable material audiovisual independiente que representa el himno de una generación que quiere descifrar códigos nunca antes visitados en la Península de Yucatán.

Raúl Gasque.

Anuncios

2 comentarios en “Sinfonía adolescente: Cómo se sueña en Yucatán

  1. Pingback: Diálogos de cine: ‘Sinfonía adolescente’ y Mario Galván Reyes. | Memorias de nómada

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s